Sinceramente no creo que la chica es tratada con todo el mimo que su preciosa personita merece. No digo que haya asomo de forzar o violentar en la prepareción y consumación del acto, pero esos pezoncillos maravillosos quedan olvidados casi completamente... No sé, quizás la exquisitez de su encantadora carita y maravilloso cuerpo invitan a mil ocurrencias más dulces