Todo en Alexandra invita al gozo, a la dicha. El universo de sus ojos, el mar de dulzura en su boca, los caminos de leche y miel por la seda de su cuerpo... Pero llama la atención su frivolidad, en su mirada mientras la verga masculina la penetra no hay el menor signo de placer, pudor o dolor. No puedo evitar un sentimiénto de tristeza en el contraste entre las promesas de sus bellos ojos y la indiferencia que realmente existe en su ser
quique (2009-08-27 06:04:40)es un angel que nos convierte en demonios, pero vale la pena
fernando (2009-12-27 23:53:48)alexandra es muy hermosa
samuel israel palache castro (2009-12-27 23:55:13)la mujer es una bandida que esa cara de perversa se llevaria mi `pipicidio a su boca